Disponer adecuadamente de los residuos generados durante la limpieza es fundamental para una gestión sostenible del hogar. Separar correctamente materiales reciclables, como papel, cartón y ciertos plásticos, de los que no lo son, garantiza que cada residuo reciba el tratamiento más adecuado. Además, es posible reutilizar algunos desechos, como camisetas viejas convertidas en trapos, integrando la economía circular en la rutina de limpieza doméstica.