El vinagre blanco es un poderoso desinfectante natural que elimina bacterias y hongos de manera efectiva en la mayoría de las superficies del hogar. Gracias a su acidez, puede disolver la suciedad, neutralizar olores y dejar los ambientes higiénicamente frescos, sin recurrir a productos industriales. Simplemente diluido en agua, es útil para limpiar pisos, ventanas, baños y cocinas, asegurando resultados brillantes y seguros. Además, su uso regular previene la acumulación de moho y cal, cuidando también los electrodomésticos.